Prácticas en los Estados Unidos: Características del visado de intercambio J-1

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Conseguir trabajar legalmente en lo Estados Unidos es todo un reto dada la enorme dificultad que supone obtener un permiso de trabajo, tanto por sus estrictos requisitos legales, como por su elevado coste económico. Sin embargo, si sólo deseas la realización de un programa de prácticas o training en los Estados Unidos por un periodo determinado de tiempo, una opción muy interesante es la denominada visa J-1 de Intercambio. En principio, esta visa está pensada para intercambios en el ámbito de la investigación académica, pero también permite la realización de periodos de prácticas en diversos sectores de actividad, con el fin de permitir a estudiantes internacionales adquirir experiencia profesional a la vez que mejorar el nivel de inglés.

En concreto, este visado permite participar en dos modalidades de programas de prácticas en los Estados Unidos: Programas de Internships por un periodo máximo de un año, y programas de Traineeships por un periodo máximo de dieciocho meses. Los principales requisitos necesarios para poder solicitar este tipo de visado son los siguientes:

  • En primer lugar, para la modalidad de internship, es requisito indispensable ser estudiante universitario (ya sea de grado, o de máster), o haber finalizado los estudios universitarios dentro de un plazo máximo de un año. El plazo cuenta desde la fecha que figura en el título provisional obtenido al terminar los estudios, o si dispones de tu título definitivo, desde la fecha indicada en el mismo. Además, los estudios realizados tienen que estar relacionados con el programa de prácticas. Así, en el caso de que el puesto sea de gestión, se requerirá que se hayan finalizado estudios de ADE o Economía, y no cabría aplicar a ese puesto con un título universitario no relacionado.  En el caso de la modalidad de trainingship, junto al requisito anterior, se exige contar con un año de experiencia en el mismo área de actividad donde se desean realizar el training.
  • En segundo lugar, es necesario contar con un nivel alto de inglés. La legislación norteamericana exige un nivel proficient, pero por experiencia personal, puedo asegurar que la prueba de inglés consiste en una simple entrevista telefónica de cinco minutos, donde se plantean cuestiones generales para comprobar que el candidato dispone al menos un nivel intermedio de inglés. Eso sí, trabajar en una empresa estadounidense implica, como es lógico, un nivel alto de inglés en el que seas capaz de mantener una conversación con un cliente, o de  contestar llamadas telefónicas con fluidez. Así pues,  no te conformes con el típico “nivel medio” que se suele decir en España, cuanto mejor sea tu nivel de inglés, menor será el shock de la adaptación al nuevo entorno laboral (créeme, contestar el teléfono en inglés y no entender lo que te están diciendo puede ser muy frustrante..).
  • En tercer lugar, se exige disponer de una propuesta laboral por parte de una compañía estadounidense para realizar prácticas o training en el mismo ámbito de la carrera estudiada en los Estados Unidos. Dicha oferta la puedes encontrar contactando directamente a las empresas a través de sus páginas web, o a través de portales de empleo estadounidenses como indeed.com o careerbuilder.com. Por otro lado, existen plataformas especializadas en la gestión de visas J-1 que suelen ayudar en la búsqueda de prácticas, como es el caso de Travelingua en España, la cual dispone de una amplia oferta de internships que podéis consultar aquí. Estas plataformas son sin duda una opción más sencilla para conseguir una oferta de prácticas en vez de tratar de buscar directamente en portales de empleo norteamericanos, ya que muchos empleadores desconocen totalmente el funcionamiento de este tipo de visados.
  • Por último, una vez que se dispone de una oferta para la realización de prácticas, es necesario contactar con un sponsor que se encargue de la gestión de la visa frente a la administración federal estadounidense. El sponsor es el organismo  que representa a los candidatos frente a las autoridades norteamericanas, acreditando además la veracidad del programa de training. El sponsor será el encargado de contactar con la empresa y confirmar con la misma el programa de training, además de proporcionar un seguro al candidato una vez que esté en Estados Unidos. Un ejemplo de Sponsor es CIEE, en cuya página web se pueden ver los distintos programas de training para extranjeros que pueden resultar interesantes, como son los denominados Summer Work & Travel programs. CIEE dispone de varios representantes en España,  que se encargan de la gestión de dichos programas, desde la oferta de prácticas hasta la propia gestión de la visa, y cuyo listado se puede encontrar en su web. En concreto, por mi experiencia personal en la tramitación de mi visa J-1,  recomiendo como representante de CIEE en España a Travelingua.

 

El tiempo total de gestión de la visa oscila entre cuatro y seis semanas, incluyendo la realizanción de la entrevista  personal obligatoria en la embajada (la embajada tarda en dar cita como unos 15 días, dependiendo en todo caso de la época del año) y el envío del pasaporte con el visado. La parte que conlleva más tiempo de trámite es la aprobación del programa de training específico por parte del Sponsor, ya que en el mismo se deben detallar las tareas concretas a realizar (no vale, por ejemplo, decir sólo Management o Marketing, es necesario mencionar las principales tareas del puesto ofrecido). Cuanto más detallado y relacionado con el ámbito de estudios del candidato sea, más rápido será el trámite. Además, es necesario justificar cómo dichas tareas pueden ser de utilidad para el becario, así como  la aportación económica asignada al candidato, y el nombre del tutor del candidato dentro de la empresa. Ten en cuenta que si las prácticas son a título gratuito es necesario demostrar que dispones de suficientes recursos económicos para pagar tu alojamiento y demás gastos como el transporte.  La cantidad económica total a justificar dependerá del tiempo total de estancia en los Estados Unidos, así como de la ciudad donde se vaya a residir (ten en cuenta que la diferencia de costes entre ciudades en Estados Unidos puede ser enorme, sobre todo en términos de costes de alquiler y precios de supermercados).

Una vez finalizada las prácticas, si todavía tienes ganas de seguir ampliando tu experiencia en los Estados Unidos, es posible volver a aplicar a un nuevo periodo de prácticas en la misma compañía en la que has trabajado (esperando tres meses desde la fecha de finalización de las primeras prácticas) o con otra empresa, siempre que las nuevas prácticas se centren en otras actividades diferentes a las realizadas anteriormente. Ten en cuenta que en la aplicación se debe indicar las nuevas actividades a desarrollar si no quieres que la misma sea denegada. En lo referido al traineeship, una vez transcurridos los 18 meses máximos permitidos, es necesario esperar dos años para poder aplicar a otro programa de traineeship o prácticas. En todo caso, en ambos casos se deben cumplir con los requisitos generales recogidos en los puntos anteriores.

Para finalizar, otro aspecto relevante de los programas de internship y traineeship es que no están sometidos a la Section 212 (E). Dicha cláusula supone la prohibición por dos años para aplicar a cualquier visa, tanto migratoria, y no migratoria, incluida la propia visa J-1. Así pues, es posible aplicar a cualquier otra visa distinta a la J-1 una vez finalizados dichos programas sin restricción, siempre que se cumplan con los estrictos requisitos de las otras visas existentes.

Si tenéis cualquier cuestión sobre las visas J-1 o sobre los programas de prácticas o traineeship, o sobre mi experiencia en los Estados Unidos, no dudéis en contactar conmigo, estaré encantado de responder a vuestras cuestiones. En todo caso, en el siguiente link podéis encontrar toda la información detallada sobre este tipo de visa: http://j1visa.state.gov/ .

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¿El becario “a la bartola”?

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Hace ya varias semanas que se puede escuchar por la radio y ver por internet un anuncio de una marca de automóviles que me enfada bastante. En el mismo, se escucha a un supuesto becario de dicho fabricante actuando como el primo que le toca trabajar en verano, y que, como no hay nadie en la oficina, decide fijar la política de precios del fabricante a la ligera y sin profesionalidad, o como dice el anuncio, a la bartola. Es decir, el anuncio hace gracia de un supuesto becario, que tienen trabajando en verano cuando  los demás empleados están de vacaciones y que aprovecha la situación para actuar de forma irresponsable y poco profesional.

Quitando la exageración propia del anuncio para atraer la atención del consumidor,  es especialmente hiriente saber que en la sociedad esa sea la connotación de la figura del becario. El becario es el primo, “el último mono”, que hace lo que nadie quiere, lo cual conlleva a que sea menos diligente en su trabajo.

Es cierto que el becario es el último en la cadena de decisión, ya que está en la empresa para aprender e inciar su carrera profesional, no se puede llegar y pretender ser el gerente aunque se tengan muy buenas habilidades, ya que  experiencia es un activo esencial. El problema surge  por la desfiguración del concepto de becario llevado a cabo por numerosas empresas. Son muchas las empresas que tratan de disfrazar tras la figura del becario puestos que son de inferior categoría con el fin de conseguir un ahorro en sus costes laborales. No hay una verdadera intención de formar al joven profesional sino de aprovecharse del mismo, y los planes de formación son meros documentos vacíos para poder justificar la contratación (que conste por supuesto que no son todas las empresas, ya que por suerte hay firmas que diseñan planes auténticos planes de formación, no es mi intención generalizar).

El becario es un chico/a joven, estudiante o recién licenciado que desea poder entrar en el mercado laboral cada vez más competitivo, donde saber inglés o tener dos carreras ya no es suficiente,  con el fin de  poder ganar experiencia y luchar por una posible incorporación en la empresa  a través del trabajo y del esfuerzo. Sólo el proceso de selección de grande empresas para puestos de becarios o juniors es más competitivo y complejo que el trabajo que han hecho alguno de nuestros representates políticos para llegar a su puesto. Yo lo he vivido de forma personal, y he conocido a muchos grandes profesionales en esa situación. Así pues me duele especialmente esta ridiculización de gente que están luchando por su futuro, por poder tener al menos una oportunidad de conseguir sus objetivos tras años de estudio.

Por ello me enfada que esa se ridiculice la figura del becario como se hace en dicho anuncio, porque así es como muchos hemos empezado nuestra carrera profesional, y puedo asegurar que no había ni un segundo en el trabajo para estar “a la bartola”.

Aportación de vivienda a una sociedad: La Plusvalía municipal

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Siguiendo con el post anterior sobre la tributación de las personas físicas que llevan a cabo aportaciones de bienes inmuebles a sociedades, quiero tratar en profundidad  un tributo local cuanto menos problemático y polémico como es el Impuesto por Incremento del Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), también conocido como “plusvalía municipal”.

Como se indicó en el mencionado artículo, las ampliaciones de capital realizadas por personas físicas a una sociedad  mediante la aportación de un bien inmueble o vivienda urbana suponen una transmisión patrimonial, y por tanto, entra dentro de los supuestos sujetos a dicho impuesto. La persona o entidad aportante de la vivienda sería el sujeto pasivo que debe hacer frente a dicho impuesto, excepto en el caso de que el aportante fuera una persona física o jurídica no residente en España, en cuyo caso el sujeto pasivo pasaría a ser la propia sociedad a la que se aporta el inmueble.

Es muy importante tener en cuenta este impuesto a la hora de decidir llevar a cabo esta operación, ya que esta plusvalía puede suponer un importante coste, pudiendo llegar a suponer casi el 10% de la operación (sobre todo tras la subida de los valores catastrales de los terrenos urbanos que se ha llevado a cabo en los últimos años) dependiendo en todo caso del tiempo que se haya tenido la propiedad  de la vivienda.

El plazo para llevar a cabo la liquidación del impuesto es de  30 naturales desde la fecha de la transmisión. En el presente caso que estamos tratando de aportaciones de viviendas a socieadades, será desde la fecha de escritura donde se formalice la operación  o desde la ratificación de las mismas en caso que no se haya llevado a cabo al otorgar la escritura. Una vez que dispongamos de las escrituras, se puede realizar directamente la liquidación del impuesto. Muchos ayuntamientos ofrecen formularios online e incluso software para llevar a cabo la liquidación del impuesto, aunque en caso de duda siempre es posible ir a las oficinas de hacienda de cada ayuntamiento con una copia simple de la escritura para realizar la liquidación. El valor base que necesitamos para poder llevar a cabo dicha liquidación es el Valor catastral que viene recogido en último recibo del IBI pagado por el propietario. Una vez que se dispone de dicho valor, se aplica un porcentaje de reducción correspondiente. Dichos porcentaje son fijamos por los propios ayuntamientos, y el mismo depende del numero de años en los que el propietario ha dispuesto de la vivienda. Cuanto más tiempo se haya sido titular de la misma, menor será el porcentaje de reducción, y por tanto, mayor será el la base imponible del impuesto.

Una vez aplicado el porcentaje de reducción, se aplica sobre el mismo el tipo del impuesto correspondiente. En el caso de la ciudad de Madrid, el porcentaje del impuesto actual está en torno a un 29% en el caso que se haya sido titular de la vivienda alrededor de veinte años.

Aunque no parezca en un primer momento que éste sea un impuesto relevante a la hora de decidir realizar la aportación de una vivienda a una sociedad, su coste puede ser muy importante, sobre todo si se ha sido titular de la vivienda durante un largo periodo de tiempo. Así pues,  no tenerlo en cuenta  puede ser una ingrata sorpresa , sobre todo teniendo en cuenta los costes de notaría, y de inscripción en el registro mercantil y de la propiedad que supone esta operación, más plusvalía a efectos de IRPF o Impuesto de Sociedades.

Aportación de vivienda a sociedad mercantil. ¿Qué impuestos debe tener en cuenta el aportante?

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Existen diversos motivos para llevar a cabo la aportación de bienes inmuebles a una sociedad mercantil, como puede ser por razones sucesorias, para facilitar la gestión del patrimonio inmobiliario, o por la simple búsqueda de ventajas fiscales, como puede ser una tributación inferior de los rendimientos obtenidos por el arrendamiento de los inmuebles. Esta decisión que  puede tener las ventajas mencionadas,  pero también tiene consecuencias fiscales que son necesarias tener en cuenta antes de decidir realizar la aportación definitiva del inmueble.

La aportación de una vivienda a una sociedad da lugar al devengo del impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas en su modalidad de Operaciones Societarias, estando exento tributación en la Comunidad de Madrid por tratarse de una ampliación de capital. Hasta aquí no hay problemas, sencillo, la liquidación de dicho impuesto se puede presentar directamente en el Registro Mercantil presentando el modelo 600 a la hora de llevar a cabo la inscripción de la ampliación de capital en dicho registro.

Una de las dudas que surgen de esta operación es cómo debe tributar la persona física que realiza dicha aportación de un inmueble a cambio de participaciones o acciones de la sociedad. En este caso, se produce un cambio en su patrimonio. Cambia un bien inmueble por participaciones o acciones de una sociedad, lo cual obliga a tributar al aportante de la vivienda por la plusvalía que obtenga al llevar a cabo dicha operación. Para determinar dicha ganancia patrimonial, es necesario acudir a lo establecido en el artículo 37.1.d de la ley del IRPF 25/2006, en donde se fija el cálculo de dicha ganancia que se debe declarar.

La ganancia patrimonial (GP) se calcula de forma general restando al Valor Transmisión (VT) el Valor de Adquisición (VA):

GP = VT-VA.

El Valor de Adquisición es el precio de compra de la vivienda según figura en las escrituras de compraventa. Hay que tener en cuenta que el Valor de Adquisición se actualizará según los porcentajes que se fijen en la ley de Presupuestos. Además, y esto es importante, en dicho valor se pueden incluir el coste de las reformas y mejoras que se hayan realizado en la vivienda, siempre que dispongamos de sus facturas correspondientes, así como los costes de adquisición, como son los gastos de notaría que se abonaron en el momento de la compra.  De esta forma, se puede recudir la ganancia patrimonial sobre la que se tributará si disponemos de dichas facturas.

En cuanto al Valor de Transmisión, en el caso concreto de aportaciones de viviendas a una sociedad, éste es el mayor de los siguientes valores:

  • Valor Nominal de las acciones o participaciones recibidas por la aportación (Éste es el valor por participación que se ha fijado en las escrituras de ampliación de capital).
  • El valor de cotización de los títulos recibidos el día de la formalización de la ampliación de capital, en el caso de que sea una sociedad cotizada.
  • Valor de mercado del bien o Derecho que se aporta a la sociedad (cómo es el valor fijado en una tasación del inmueble).

Así pues, una vez calculados dichos valores en caso de que sea posible, se restará al mayor de ellos el Valor de Adquisición de la vivienda para determinar la ganancia patrimonial por la cual se ha de tributar en el IRPF o en el Impuesto sobre la Renta de No Residentes dependiendo del caso.

Además de la tributación por esta ganancia patrimonial, es necesario tener en cuenta que la aportación de una vivienda a una sociedad se considera una transmisión de la propiedad, lo cual da lugar a tributar por el impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) también conocido como plusvalía municipal. Trataré sobre este punto en un post posterior, ya que es un aspecto interesante donde también surgen muchas dudas a la hora de llevar a cabo su liquidación.

Finalmente, es necesario tener en cuenta que, como en toda transmisión de inmuebles, la aportación de la vivienda a la sociedad se debe hacer mediante escritura pública, y además, dichas escrituras, deben inscribirse en el Registro Mercantil y en el Registro de la Propiedad, suponiendo todo esto unos costes estimados de mil euros que se deben añadir al coste fiscal mencionado anteriormente, dependiendo en todo caso del valor de la vivienda.

Así pues, además de los impuestos que hay que pagar para realizar la aportación (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en su modalidad de Operaciones Societarias, exento en la Comunidad de Madrid), es necesario tener en cuenta  que llevar a cabo esta ampliación da lugar al devengo de impuestos por las plusvalías obtenidas por las personas físicas aportantes dado el cambio que se produce en su patrimonio. En este artículo he intentado resolver de forma concisa posible una de las dudas que surje a muchos clientes cuando deciden llevar a cabo esta operación, y que a veces no se valora de forma suficiente a la hora de llevar a cabo este tipo de operaciones. En todo caso, si tiene cualquier duda o sugerencia sobre la tributación de este tipo de operaciones, no dude en contactar conmigo.

Gestión de patrimonio: El riesgo de la confianza ciega en el abogado

abogadoEs famoso dicho en España que no te puedes fiar ni de tu propia sombra, ¿Pero ni siquiera del  abogado en el cual  se confía la gestión de nuestro dinero?.

El caso que afecta a los protagonistas de Cuéntame es un último ejemplo donde la supuesta confianza absoluta en una firma de abogados para la gestión de su patrimonio les ha salido caro.

 

Muchos clientes depositan una confianza ciega en sus abogados por diversos motivos como es la amistad con el gestor o la supuesta gran experiencia de los miembros de una firma, pero esa confianza ciega puede llegar a ser un gran error. Es cierto que uno de los aspectos esenciales a la hora de contratar un abogado como gestor de patrimonio es poder despreocuparse de temas mercantiles y fiscales complejos, pero es necesario exigir total transparencia e información a la firma elegida para llevar a cabo dichas gestiones, sobre todo cuando nos prometen suculentas ventajas fiscales y legales gracias a su gestión.

El código deontológico de la Abogacía establece en su artículo cuarto que la relación entre el cliente y el abogado se fundamenta en la confianza, pero dicha confianza no es suficiente como están demostrando los numerosos casos de distintas personalidades y famosos que disponen, o dispusieron, de sociedades offshore en paraísos fiscales, y que supuestamente desconocían totalmente. Confiaban en sus abogados encargados de la gestión de su patrimonio de forma plena, pero alegan desconocer totalmente las actividades que llevaban a cabo sus gestores, es decir, confiaban en ellos incluso cuando no se les ofrecía información concreta de sus actuaciones durante años (o bien las firmas mentían a sus clientes sobre las actividades que llevaban a cabo, aspecto que desconozco y que sería deleznable por su parte).

Como abogados, la comunicación con el cliente es un aspecto vital. Incluso en las situaciones donde existe una total confianza con el interesado, es necesario mantenerles informados  de las acciones que se están llevando a cabo en lo referido en este caso a la gestión de su patrimonio, y alertar de forma clara de las  posibles consecuencias (tanto jurídicas como éticas) de dichas acciones. Es necesario que el cliente conozca las vías a través de las cuales se puede conseguir ahorro fiscal de forma lícita, pero también las consecuencias de intentar maximizar dicho ahorro o ventajas tomando ciertas estrategias, como es la constitución de sociedades en otros países. Las acciones para conseguir dicha maximización puede ser legales, pero puede surgir aspectos éticos, sobre todo en el caso de personajes públicos, que deben ser conocidos por ellos. Por supuesto, aquí no entro en el caso de firmas que rompan la legalidad para obtener dichas ventajas fiscales, pues aquí sin duda se está abusando de la confianza del cliente, y puede dar lugar a una responsabilidad civil de la firma y a posibles consecuencias penales que deberán esclarecerse en cada caso concreto.

La redacción de un breve informe de forma periódica que recoja de una forma concisa, y sin abusar de términos técnicos, de las acciones concretas que se llevaron, y se llevarán, a cabo con su patrimonio sería ideal para evitar dichos problemas. El abogado debe tratar de crear caminos dentro del bosque legislativo existentes que den las mayores ventajas a sus clientes, debiendo el cliente estar plenamente informado de que intentar maximizar aún más el ahorro fiscal u obtener otro tipo de ventajas puede tener sus riesgos. El abogado no debe aprovecharse de la existencia de información asimétrica entre las partes, ni dar por sentado que como el cliente es lego en derecho no es necesario reportar todas las acciones que se lleven a cabo. Está claro que un informe con una parrafada de artículos y sentencias, o de legislación específica, es inútil, pero indicarle que se va a abrir una sociedad en el extranjero con un fin lícito para obtener ventajas legales inexistentes en España tiene implicaciones éticas que el propio interesado puede juzgar si desea afrontarlas o no.

De esta forma, se evitarían problemas jurídicos, y de carácter mediático, a los clientes, como han ocurrido últimamente, y a la propia firma, en el caso de que el cliente trate de evitar su responsabilidad eximiendo falta de información por parte de la firma en la que supuestamente confiaban totalmente.

Reflexión: Mi móvil y yo. #vida2.0

Desde hace tiempo he escuchado muchas críticas sobre la gente que se pasa todo el día pegado a sus teléfonos móviles cuales zombies vivientes (yo el primero que conste).  He visto fotos críticas (en las mismas redes sociales que consultamos con nuestro móvil)  donde se muestran decenas de personas que esperan el transporte público enganchadas a sus móviles como si fuera una aberración estar continuamente conectado a internet y consultando nuestro teléfono. Es como un hecho antisocial. Ir empanado con tu móvil por la calle parece indicar que eres un ser asocial para algunos (cuando en mi opinión es todo lo contrario).

Obviamente, ir como un zombie por la calle con el  móvil conlleva peligros (como por ejemplo que te des de frente con una farola, que te atropelle un coche, que te caigas por una alcantarilla… en fin, todos ellos grande peligros). Son riesgos sin duda a evitar. Pero el hecho de tener una vida social online con tu móvil de forma permanente no implica que estés dando de lado tu vida social como ser humano (llamémosle socialización 1.0). Es más, al contrario, gracias al móvil somos aun más sociales. Que sí, que si no estuviéramos enganchados al móvil a lo mejor en el autobús charlaríamos con el viajero que va a nuestro lado, que podría ser la persona de nuestra vida y la estamos ignorando, pero sabemos que eso ocurra es muy baja.

Gracias a nuestro teléfono móvil somos sociales todo el tiempo. Mantenemos conversaciones de forma continua con nuestros amigos y familiares gracias a aplicaciones como Whatsapp. Entramos en discusiones sobre temas muy distintos y conocemos gente de todas las partes del mundo gracias a Twitter. Cotilleamos la vida de nuestros amigos, vemos sus fotos y nos actualizamos de sus últimas novedades en su vida gracias a Facebook o Instagram. Sin mencionar que gracias a dichas aplicaciones nos informamos mucho más que leyendo cualquier periódico de papel. En un solo viaje de autobús tengo la oportunidad de obtener toda la información del mundo y de haber socializado con más personas que si me hubiera puesto (o al menos intentado) charlar con cada una de las personas que viajan en el mismo autobús que yo cada mañana.

Los smartphones han supuesto un gran empujón en nuestra sociabilidad. Ahora somos capaces de mantener una plena vida social superando impedimentos tales como la distancia o la falta de tiempo. Ya no hay barreras para ser social.  ¿Vivimos pegados al teléfono?. Pues sí, puede ser, pero cómo no estar atento al teléfono si seguramente estoy teniendo una conversación más interesante chateando que la que podría tener con cualquier persona de mi entorno en un determinado momento.

Aquí surge el punto de si dicha sociabilidad online (que a mí me parece perfecta) está sustituyendo a la amistad de toda la vida, digamos a la amistad 1.0. Pues sinceramente, no creo. Antes estábamos 30 minutos hablando por teléfono con un amigo, ahora lo hemos sustituido por un chat continuo por Whatsapp. El Whatsapp no ha sustituido el hecho de que sigas quedando físicamente con una persona o no. ¡Se sigue saliendo de fiesta como antes!.  Mantenemos nuestra amistad tradicional y la potenciamos gracias a estar conectados de forma permanente. Ahora mantenemos la amistad con otras personas de forma online, independientemente de la distancia que pueda haber entre los interlocutores.

Así pues, no entiendo la indignación de mucha gente  al hecho de vivir permanentemente conectado con nuestros móviles, sobre todo cuando gastamos gran parte de nuestro tiempo charlando, comentando, informándonos, cotilleando, y bueno sí, jugando también, ¿por qué no?.

Así pues, ¡Viva nuestra vida 2.0!

Evita los malos rollos por internet: Consejos para prevenir malentendidos en la comunicación

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No sé si esto os habrá pasado a vosotros, pero a mí sí me ha ocurrido varias veces, y en distintos ámbitos, profesional como formativo: Las discusiones a través de emails por malentendidos. Es algo que  muchos hemos vivido (incluso se puede decir que forma parte de nuestro día a día.

Personalmente, lo que me llama de forma especial la atención es haber presenciado (bueno, seré más preciso, leído como cc) auténticas discusiones derivadas por malentendidos  al leer (y escribir) emails. Discusiones que jamás se habría producido con una charla en persona  porque no se hubiera dado pie la discusión.

Como muchos habréis notado, enviando emails o mensajes de texto se pierde un importante porcentaje de la comunicación. No vemos la cara de la otra persona, no percibimos sus gestos, no sabemos si al hablarle nos está mirando con cara seria o no, o si ni siquiera si está prestando atención a lo que estamos diciendo. Ni siquiera podemos sentir la voz de la otra persona. Cuando hablamos por teléfono y el interlocutor nos contesta ya nos podemos hacer una idea de su situación emocional.  Ante esta deficiencia, tenemos que tratar de descifrar que quieren decir muchos  de esos mensajes. Ir más allá del texto y averiguar que leches (con perdón) la otra persona quiere de verdad decir. Y claro, como seres humanos que somos, tan perfectos e imperfectos a la vez, nos  ponemos muchas veces en lo peor. Lo que era una simple recomendación pasa a ser una feroz crítica a tu trabajo que no se atreve a decirte a la cara. Las meras sugerencias pasan a ser ataques personales de gente que se cree superior a ti…  Y así todo el rato. De verdad, yo he leído auténticas discusiones por culpa de leer un email a través de nuestro predeterminado enfoque negativo, y claro, eso en una organización es criminal, pues las peleas y los malos rollos es lo último que necesitamos para garantizar la calidad del trabajo en equipo

Los mensajes de texto e emails nos han facilitado la comunicación muchísimo. Yo bendigo cada día a los cientos de emprendedores, ingenieros, programadores…. etc que me permiten comunicarme con otra persona que está a miles de kilómetros con un simple mensaje de texto, pero por Dios, no caigamos en las barreras a la comunicación que supone el no poder percibir a la otra persona de forma directa. No caigamos en peleas o discusiones estúpidas por malinterpretar una frase. Unos mínimos consejos a tener en cuenta, en mi opinión personal son los siguientes:

  • Sé empático al escribir. Debemos partir de que la persona a la que nos dirigimos tiene una mentalidad distinta a la nuestra. Esa persona va a leer nuestro email o mensaje desde otro punto de vista, y puede llegar a entender lo contrario de lo que le estamos tratando de decir. Debemos anticiparnos previniendo los posibles malentendidos. Esfuérzate en explicar lo que puede dar lugar a conflicto, o lo que a la otra persona más le importa. No le dejes con la duda, porque tu receptor comenzará el proceso de intentar averiguar que quieres decir, y ya sabemos que se pondrá en lo peor…
  • Sé muy preciso en las palabras que utilizas, teniendo siempre en cuenta que es lo que la otra persona a la que nos dirigimos puede interpretar, basándonos en la experiencia previa. Nos tenemos que adaptar a la otra persona. Sé que es complicado, pero nos va a evitar futuros marrones. Si nos dirigimos a una persona seria, no cabe el colegueo (he visto peleas “telemáticas” por un interlocutor considerar que un trato informal supone un trato vejatorio hacia él, así que cuidadito). Si hablamos con personas que no tienen conocimientos específicos de tu campo, evita tecnicismos, y por favor, trata de no hacerte el listillo, eso enfada mucho. Si quieres hacerlo, espera a que tengáis una conversación en persona. Recuerda, adapta tu lenguaje, no lo olvides. Como siempre digo, parece básico, pero muchas veces se pasa por alto, sobre todo teniendo en cuenta que hay gente que se calienta muy fácil y piensan que la están atacando o minusvalorando.
  • A la primera duda que el receptor te haga llegar, haz una llamada, o escribe un email detallado explicando lo que querías decir. No te precipites al contestar el email enviado por el interlocutor. Piensa qué ha producido el malentendido y trata de volver a redactarlo de forma precisa, y si no, como he dicho, una llamada puede evitar problemas. Lo peor es empezar una discusión por email que lo único que puede hacer es enrarecer el ambiente. Una contestación tranquila, donde se obvie algún contenido fuera de todo de tu interlocutor puede evitar que la discrepancia vaya a más
  • No intentes quedar bien abusando de anglicismos, sobre todo cuando la otra persona desconozca, eso puede enfadar. Sé que estamos en el mundo del Marketing y Management, y a veces es inevitable, pero tratemos de no dejar a la otra persona en evidencia (o quién sabe, puede ser que seas tú mismo el que quede en ridículo).
  • No tengas miedo a excederte en la formalidad. No pasa nada por hacerlo. Mejor pecar por exceso que por defecto, sobre todo con personas que no conocemos bien, o que hemos comenzado a trabajar con él / ella hace poco. Incluso personas que parecen majas se pueden enfadar por esto.
  • Cuando comiences a leer un email un email y algo no quede claro o parezca que ha sido un email muy  duro contra ti, por favor, para un segundo, toma aire, reléelo, y sobre todo, evita contestar con el calentón, deja pasar unos minutos. Aquí, un email que rebaje la tensión es ideal, mostrándole de forma afable los puntos que no has entendido o tu concreto punto de vista. No sigas le juego porque el resultado no acaba siendo bueno. Lo peor es ir a más, con un email que la otra persona pueda interpretar a sui vez como un ataque. Muéstrale que es posible decir las cosas de una forma más simpática que no lleve a la discusión. Si tu le contestas con un tono más bajo, la fiera se acabará relajando, al menos a mí me suele funcionar.
  • En comunicaciones menos formales, ¡usa emoticonos!. Yo era reticente al principio, pero después de hablar con mucha gente por mensajes o emails, vi como cambiaba totalmente mi apreciación sobre lo que me decía la otra persona si ponía una carita feliz. Cambias totalmente la óptica de la conversación. Es una importante señal que te envía la otra persona diciendo, ehh no estoy enfadado, ni estoy amargado, ni me he propuesto atacarte… Así pues, refleja tu estado de ánimo en el texto con emoticonos 😉 .
  • Por último, ten en cuenta si la otra persona es nativa en tu idioma o no. Parece estúpido, pero la gente se olvida de eso. Yo he trabajado en otro país, usando una lengua que no es la mía materna, y me resultaba pesado tener que recordar a la otra persona que era extranjero y que no era mi intención si me equivoqué en alguna palabra (lo que dije antes, sé empático, te va a evitar dolores de cabeza).

Estos son sólo algunos pequeños consejos para evitar los desagradables malentendidos que pueden tener lugar en emails, e incluso en redes sociales o a través de mensajes. Así pues,  ya sabéis ¡A hacer todo lo posible para evitar estos malentendidos!.

Javier

Videotutoriales: ¿Por qué no utilizarlos como una herramienta de comunicación?

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Eliminar un troyano, aprender a utilizar Photoshop, cambiar un equipo de sonido a un coche, clases de baile,  hacer nuevos ejercicios para estar en forma, aprender a tocar un piano de forma básica, crear un blog en WordPress…. Son solo algunas de las cosas que he aprendido viendo videos de Youtube. En cuanto me surge una duda o quiero aprender a hacer algo nuevo, voy de cabeza a Youtube o busco videotutoriales en nuestro querido Google. Es la herramienta ideal para actividades prácticas donde se puede aprender por imitación superando los tediosos manuales escritos. Se acabaron los manuales, los videos explicativos son el futuro.

Es asombroso la cantidad de contenido al que podemos acceder con un clic de ratón, pero lo que me parece más relevante de destacar es la facilidad que permite Youtube para que cualquier persona  que no haya terminado ninguna formación oficial pueda enseñar a los demás sobre un tema concreto. Cualquiera puede ser profesor, y serán los usuarios lo que valorarán tu capacidad para enseñar a través de su puntuación, así como por sus comentarios. Un teléfono móvil con una buena cámara y una destreza particular es todo lo que necesitamos. Muy sencillo.

Desde un punto de vista de Social Media, los video tutoriales, y si es tan sencillo.. ¿Por qué no decides crear pequeños tutoriales para dar a conocer tu negocio? Enseña a tus potenciales clientes como realizar pequeñas reparaciones por ellos mismos o crea videoguías para enseñarles a hacer actividades. Demuéstrales que te preocupas por su bienestar, a la vez que muestras tu profesionalidad y experiencia en el desarrollo de tu trabajo. Pongamos por ejemplo el caso de un pequeño establecimiento mecánico. La creación de un tutorial explicando cómo realizar un cambio de una bombilla de un faro de un determinado modelo de coche es una gran oportunidad para indicar tu profesionalidad, tu forma de trabajar,  así como  mostrar tu establecimiento será sin duda  tenido en cuenta por potenciales clientes que tengan que llevar a cabo reparaciones más complejas. Una imagen positiva es muy fácil de conseguir. una cámara, y un canal de Youtube (así como el apoyo de otras cuentas en otras redes sociales) es todo lo que necesitas para obtener los resultados esperados.

 

Así pues, manos a la  obra, potencia la imagen de tu negocio en la redes sociales demostrando que eres todo un experto. A continuación podéis encontrar un link en español donde se mencionan una serie de herramientas fáciles de usar que te permitirán realizar videotutoriales de una forma sencilla:

 

http://www.inboundcycle.com/blog-de-inbound-marketing/bid/191331/Las-seis-mejores-herramientas-para-crear-videotutoriales

 

¡Espero que dichas herramientas te sean de gran utilidad!

Powtoon: ¡Otro tipo de presentaciones son posibles!

 

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Hace tiempo que estoy cansado de las presentaciones de Power Point. Sinceramente, aburren. He visto numerosas presentaciones durante  mi carrera (profesional y educativa) y  muchas veces las presentaciones con Power Point son un verdadero coñazo (las peores clases que recuerdo durante la carrera eran las que se impartían con presentaciones .ppt).  Incluso peor, en muchos casos parece que aburrieron aún más a la persona que las diseñó, sabiendo de antemano que van a ser difíciles de digerir por los asistentes. Existen distintas aplicaciones y webs para ayudar a superar el carácter tedioso de muchas presentaciones, y una de ellas que he tenido la oportunidad de conocer hace poco es Powtoon.

La encontré por casualidad en un artículo sobre distintas herramientas de marketing y comunicación, y desde que leí su descripción supe que tenía que probarla.

¿Sensaciones?, Elaborar una presentación original, con animaciones, transiciones creativas en forma de video en el que podemos insertar el audio que queramos nunca me había parecido tan sencillo. Llega incluso a ser igual de sencillo que crear una cutre presentación de Power Point, y en el resultado no hay color… Una presentación diferente, donde podemos crear una animación que nos permita comunicar a los asistentes en forma de Story telling o  al menos no hace sentir que desde luego, en los materiales elaborados en la presentación vamos a  sorprender,  quedando sólo dar lo mejor de nosotros mismos para bordarlo.

Durante mis estudios, he tenido que realizar cientos de presentaciones. He de reconocer que en muchas de ellas, sobre todo en las realizadas en grupo, el aspecto al que menor atención presté fue a la elaboración de las diapositivas, lo cual sin duda fue una gran imprudencia, pero sinceramente Power Point deja poco a la imaginación..

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Interfaz de la Herramienta Powtoon. Puede parecer compleja a primera vista, pero su uso es muy intuitivo.

¿Y en lo referido al uso de esta herramienta?. Pues la verdad que sencillo. El interfaz es claro e intuitivo. Al principio si que es verdad que como siempre pasa al utilizar una nueva aplicación a la cual no estamos habituados,  puede aturullar al principio. Pero con unos sencillos golpes de ratón podremos crear nuestras primeras diapositivas con efectos llamativos. Sinceramente me llevó poco adaptarme a esta aplicación, y que conste, que a pesar de ser un aficionado de la tecnológica, mis conocimientos informáticos son más bien limitados. En este post podéis ver mi primera creación con Powtoon. La he hecho sencilla, no me gustan los excesos de efectos, pero oye, ¡Qué original puede quedar una presentación personal con esta herramienta!. Sólo mencionar que surgieron varios fallos cargando archivos de audio para la presentación, y que las opciones para la gestión de dicho audio son limitadas, pero por el resto, sin problemas. Así pues, referido a la dificultad, es una aplicación totalmente recomendada para todos los públicos, muy intuitiva.

Así pues, si quieres hacer una presentación diferente, llamativa, con efectos tanto visuales como sonoros, te recomiendo Powtoon. Si por el contrario eres de los profesionales tradicionales de hacer presentaciones de Power Point Sencillas y simples para que no sean una distracción del objeto principal de tu charla, quédate con tu Power Point como hasta ahora.

Aquí os dejo mi presentación elaborada con esta herramienta 😉

El abuso de anglicismos

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Recién llegado de Chicago, recibí una llamada en mi nuevo teléfono español. Dando por hecho que se trataba de una llamada errónea contesté el teléfono, y para mi sorpresa, ¡Era una pequeña entrevista de trabajo!.

Sinceramente, me sorprendió de forma muy positiva, no lo esperaba, y menos tras haberme mentalizado que buscar trabajo en España iba a ser duro tendente a  imposible.. La entrevista comenzó de forma positiva, yo me mentalicé rápido para hacerla, sin nervios, con total naturalidad. y He aquí el punto que me ha llevado a escribir el presente blog. El chico (muy majo por cierto) me comenzó a preguntar sobre términos específicos en inglés referidos al ámbito del marketing. Le pedí por favor que los repitiera dos veces. Nada, no le entendí, y con total franqueza le dije lo siento, pero no te entiendo. Si algo aprendí trabajando en otros países es que más vale preguntar varias veces a responder algo que no tiene nada que ver o meter la pata. Finalmente conseguí entender los términos por los que me preguntaba, y le indiqué, de nuevo con total franqueza, mis conocimientos sobre ellos.

 

Lo primero que pensé al terminar dicha entrevista es algo que subyace obvio en este punto, ¿Por qué empeñarse en utilizar anglicismos técnicos cuando disponemos de una traducción. Que conste que yo soy el primero en hacerlo. Si, me critico a mi mismo por utilizar términos como personal branding cuando perfectamente podría decir marca personal.Es un aspecto que intentaré evitar, y si lo vuelvo a hacer, por favor, echármelo en cara.

Por supuesto que el inglés es el idioma esencial de los negocios, el que muchos usamos o hemos utilizado todos los días (yo espero volver a utilizarlo a diario pronto), me gusta hablar en inglés y sentir que el idioma no es una barrera en mis relaciones personales, pero, de verdad, no hay nada peor que utilizar anglicismos cuando tenemos términos equivalentes en español, y encima con una pronunciación que deja mucho que desear, y que lo único que hace es dificultar la comunicación.

Pst. En España hemos pasado de traducir todo al español, hasta los títulos de las canciones (como bien puede verse en la foto de este artículo) a intentar demostrar que hemos superado la barrera del inglés nivel medio utilizando continuamente anglicismos que no son necesarios. En España, cada vez más gente habla correctamente inglés, lo cual es un hecho muy positivo, pero no hace falta que intentemos demostrarlo abusando de anglicismos….