Costes asociados a las obligaciones de las sociedades mercantiles.

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Fuente: Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid.

Las sociedades mercantiles presentan una serie de ventajas  económicas, fiscales y a efectos sucesorios,  que hacen sin duda hacen atractiva su creación, pero antes de dar el paso e iniciar la actividad de una sociedad mercantil, es necesario tener en cuenta las sociedades están sometidas a una serie de obligaciones de las que se derivan costes que muchas veces se ignoran o desconocen. Igual que la compra de un bien conlleva una serie  de gastos y obligaciones, las sociedades también llevan aparejadas importantes gastos en su actividad en cumplimiento con la legislación mercantil y fiscal.

En primer lugar, antes de entrar  en los costes de las obligaciones, cabe resaltar los propios costes de constitución de la sociedad. La creación de la sociedad se debe realizar mediante escritura pública que debe ser inscrita en el registro Mercantil. Todo ello implica un coste que puede superar los 1000€, y que sin duda debe ser tenido muy en cuenta en el momento de decidirse a dar el primer paso de constituir la sociedad.

Una vez iniciada la actividad la sociedad, ésta debe cumplir con una serie de obligaciones mercantiles y fiscales de forma anual, aunque la sociedad no lleve a cabo ningún tipo de actividad económica. Dichas obligaciones conllevan una serie de gastos que se mencionarán a continuación.

En lo referido a las obligaciones mercantiles, el código de comercio, en su artículo 34.1, recoge la obligatoriedad del depósito en el Registro Mercantil de las cuentas de sociedad de forma anual. Esto implica, como es obvio, la necesidad de elaborar dichas cuentas (Balance de situación, Cuenta de Pérdidas y Ganancias, Estado de Flujos de Efectivo y Memoria),  de aprobar las mismas, así como la distribución de los beneficios, por lo que acaso que se disponga de experiencia o conocimientos en este ámbito, será necesario contar con el asesoramiento y ayuda de un gestor para la llevanza de las cuentas de la sociedad, además de pagar los costes de depósito que suelen rondar los cuarenta euros anuales. La falta de depósito de las cuentas a tiempo puede dar lugar a sanciones por parte del ICAC ( Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas) que oscilan de los 3.000 a 90.000 euros.

Por otro lado, la legislación mercantil también obliga a la legalización de los libros contables y societarios de la empresa. Entre otros, es necesario legalizar el libro diario y cuentas anuales de la sociedad, así como el Libro de Actas de la Sociedad, libro Registro de Socios (Sociedades Limitadas) o libro Registro de Acciones Nominativas (Sociedades Anónimas) y libro de Contratos del Socio único en el caso de la sociedades unipersonales. Todo ello conlleva un coste de veinte a treinta euros por libro legalizado, que además se debe realizar de forma anual.

En cuanto obligaciones fiscales, la sociedad está obligada a presentar de forma anual la liquidación del Impuesto de Sociedades, para cual, de nuevo, necesitaremos de un gestor si no tenemos experiencia en el mismo, y el cumplimiento de declaraciones trimestrales de IVA, así como el pago fraccionado del Impuesto de Sociedades y la práctica de retenciones según lo previsto en la ley.

Por otro lado, el día a día de la sociedad conlleva también una serie de costes notariales y del registro mercantil que se deben tener en cuenta, como son los casos de renovación o cambio del administrador, modificaciones estructurales de la sociedad, ampliaciones de capital,  todo ello, pueden suponer un coste importante de la operación a realizar.

Por último, en el caso de liquidación de la sociedad, se deben tener en cuenta que la misma implica costes notariales, registrales, y fiscales, con la obligación de pagar del Impuesto de Operaciones Societarias (1% del patrimonio de la sociedad a liquidar, que deberá ser pagado por los socios antes de inscribir la disolución), lo cual puede suponer un fuerte varapalo en el caso de pequeñas sociedades. Además, hay que recordar que es obligatorio mantener los libros contables y societarios, como el libro de actas, hasta seis años después de la fecha de liquidación de la sociedad.

Así pues, la creación de una sociedad nos brinda una serie de importantes ventajas pero creo conveniente que para evitar sorpresas, se tenga en cuenta los potenciales costes de la  misma con el fin de estimar de forma adecuada la conveniencia o no de su creación.

Causas de disolución legal: Patrimonio neto inferior a la mitad del capital social

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El artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital, en su punto e, recoge  como supuesto de disolución cuando el Patrimonio Neto es inferior a la mitad del Capital Social. En el caso de que una sociedad se encuentre en dicha situación, el administrador o administradores disponen de un plazo de dos meses para convocar la junta General de Socios en la cual se debe adoptar una de las siguientes decisiones:

  1. La aprobación en junta de la disolución de la sociedad como recoge el artículo 368 de la Ley de Sociedades de Capital.
  2. La restructuración financiera de la sociedad con el fin de eludir esta causa de disolución aumentando el Patrimonio Neto para salir de la causa legal de disolución.

En el caso de adoptar la primera decisión, se iniciará el procedimiento de disolución con la destitución del administrador y el nombramiento del liquidador o liquidadores de la sociedad para su proceder a su posterior disolución. En este artículo se recogen los principales costes de adoptar esta decisión. En todo caso, se inicia esta liquidación voluntaria siempre que la sociedad no se encuentre en situación de insolvencia según la legislación concursal.

En el caso de que los socios decidan mantener la actividad de la empresa y salvar a la sociedad, es necesario adoptar medidas para salir de este supuesto de disolución. Entre otras, los socios pueden aprobar un aumento del capital social mediante emisión de nuevas acciones o participaciones o el aumento de las reservas de la sociedad reduciendo así el reparto correspondiente a los socios y acccionistas. En caso de que los socios no quieran hacer frente a una ampliación de capital, o los beneficios de la sociedad no sean suficientes para salir de esta situación de disolución,  la junta general puede aprobar la capitalización de préstamos de los socios recogidos en el pasivo de la sociedad, convirtiéndolos así en préstamos participativos, o la capitalización de intereses de dichos préstamos. Esta operación de encuentra exenta del el impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y no implica nuevo desembolso por parte de los socios.

En todo caso, si se quiere evitar llegar a esta situación es importante que se controle la acumulación de pérdidas de ejercicios anteriores, sobre todo en el caso de sociedades con escasa o nula actividad,  ya que, a pesar de ser benefioso a efectos fiscales, la acumulación de pérdidas puede reducir el patrimonio neto de la sociedad de tal forma que lleve a la sociedad a entrar en situación de disolución.

Por supuesto, en el caso de sociedades con actividad, la mejora de las ventas, o el aumento de la eficiencia en el desarrollo de su actividad son claves para aumentar el patrimonio neto de la sociedad (pues lógicamente nos permite aumentar los beneficios o reducir pérdidas, lo cual lleva a aumentar el patrimonio neto de la sociedad).

¿Y qué ocurre si el administrador no convoca la junta general de socios en el plazo de dos meses previstos en la ley?. En este caso, y es importante remarcarlo, la falta de convocatoria de la junta  da lugar  a que el administrador pase a ser responsable solidario de las deudas sociales contraídas a partir del cumplimiento del plazo de dos meses que disponía para convocar la junta (artículo 367 de la Ley de Sociedades de Capital).

Como nota final, en caso de que no sea posible la convocatoria de la junta por cualquier motivo en el plazo indicado, el administrador o administradores pueden presentar su dimisión e inscribirla en el registro Mercantil dentro del plazo de dos meses. De esta forma, el administrador no responderá en ningún caso con su patrimonio ante las deudas sociales contraidas por la sociedad en situación de disolución.

 

¿El becario “a la bartola”?

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Hace ya varias semanas que se puede escuchar por la radio y ver por internet un anuncio de una marca de automóviles que me enfada bastante. En el mismo, se escucha a un supuesto becario de dicho fabricante actuando como el primo que le toca trabajar en verano, y que, como no hay nadie en la oficina, decide fijar la política de precios del fabricante a la ligera y sin profesionalidad, o como dice el anuncio, a la bartola. Es decir, el anuncio hace gracia de un supuesto becario, que tienen trabajando en verano cuando  los demás empleados están de vacaciones y que aprovecha la situación para actuar de forma irresponsable y poco profesional.

Quitando la exageración propia del anuncio para atraer la atención del consumidor,  es especialmente hiriente saber que en la sociedad esa sea la connotación de la figura del becario. El becario es el primo, “el último mono”, que hace lo que nadie quiere, lo cual conlleva a que sea menos diligente en su trabajo.

Es cierto que el becario es el último en la cadena de decisión, ya que está en la empresa para aprender e inciar su carrera profesional, no se puede llegar y pretender ser el gerente aunque se tengan muy buenas habilidades, ya que  experiencia es un activo esencial. El problema surge  por la desfiguración del concepto de becario llevado a cabo por numerosas empresas. Son muchas las empresas que tratan de disfrazar tras la figura del becario puestos que son de inferior categoría con el fin de conseguir un ahorro en sus costes laborales. No hay una verdadera intención de formar al joven profesional sino de aprovecharse del mismo, y los planes de formación son meros documentos vacíos para poder justificar la contratación (que conste por supuesto que no son todas las empresas, ya que por suerte hay firmas que diseñan planes auténticos planes de formación, no es mi intención generalizar).

El becario es un chico/a joven, estudiante o recién licenciado que desea poder entrar en el mercado laboral cada vez más competitivo, donde saber inglés o tener dos carreras ya no es suficiente,  con el fin de  poder ganar experiencia y luchar por una posible incorporación en la empresa  a través del trabajo y del esfuerzo. Sólo el proceso de selección de grande empresas para puestos de becarios o juniors es más competitivo y complejo que el trabajo que han hecho alguno de nuestros representates políticos para llegar a su puesto. Yo lo he vivido de forma personal, y he conocido a muchos grandes profesionales en esa situación. Así pues me duele especialmente esta ridiculización de gente que están luchando por su futuro, por poder tener al menos una oportunidad de conseguir sus objetivos tras años de estudio.

Por ello me enfada que esa se ridiculice la figura del becario como se hace en dicho anuncio, porque así es como muchos hemos empezado nuestra carrera profesional, y puedo asegurar que no había ni un segundo en el trabajo para estar “a la bartola”.

Aportación de vivienda a una sociedad: La Plusvalía municipal

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Siguiendo con el post anterior sobre la tributación de las personas físicas que llevan a cabo aportaciones de bienes inmuebles a sociedades, quiero tratar en profundidad  un tributo local cuanto menos problemático y polémico como es el Impuesto por Incremento del Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), también conocido como “plusvalía municipal”.

Como se indicó en el mencionado artículo, las ampliaciones de capital realizadas por personas físicas a una sociedad  mediante la aportación de un bien inmueble o vivienda urbana suponen una transmisión patrimonial, y por tanto, entra dentro de los supuestos sujetos a dicho impuesto. La persona o entidad aportante de la vivienda sería el sujeto pasivo que debe hacer frente a dicho impuesto, excepto en el caso de que el aportante fuera una persona física o jurídica no residente en España, en cuyo caso el sujeto pasivo pasaría a ser la propia sociedad a la que se aporta el inmueble.

Es muy importante tener en cuenta este impuesto a la hora de decidir llevar a cabo esta operación, ya que esta plusvalía puede suponer un importante coste, pudiendo llegar a suponer casi el 10% de la operación (sobre todo tras la subida de los valores catastrales de los terrenos urbanos que se ha llevado a cabo en los últimos años) dependiendo en todo caso del tiempo que se haya tenido la propiedad  de la vivienda.

El plazo para llevar a cabo la liquidación del impuesto es de  30 naturales desde la fecha de la transmisión. En el presente caso que estamos tratando de aportaciones de viviendas a socieadades, será desde la fecha de escritura donde se formalice la operación  o desde la ratificación de las mismas en caso que no se haya llevado a cabo al otorgar la escritura. Una vez que dispongamos de las escrituras, se puede realizar directamente la liquidación del impuesto. Muchos ayuntamientos ofrecen formularios online e incluso software para llevar a cabo la liquidación del impuesto, aunque en caso de duda siempre es posible ir a las oficinas de hacienda de cada ayuntamiento con una copia simple de la escritura para realizar la liquidación. El valor base que necesitamos para poder llevar a cabo dicha liquidación es el Valor catastral que viene recogido en último recibo del IBI pagado por el propietario. Una vez que se dispone de dicho valor, se aplica un porcentaje de reducción correspondiente. Dichos porcentaje son fijamos por los propios ayuntamientos, y el mismo depende del numero de años en los que el propietario ha dispuesto de la vivienda. Cuanto más tiempo se haya sido titular de la misma, menor será el porcentaje de reducción, y por tanto, mayor será el la base imponible del impuesto.

Una vez aplicado el porcentaje de reducción, se aplica sobre el mismo el tipo del impuesto correspondiente. En el caso de la ciudad de Madrid, el porcentaje del impuesto actual está en torno a un 29% en el caso que se haya sido titular de la vivienda alrededor de veinte años.

Aunque no parezca en un primer momento que éste sea un impuesto relevante a la hora de decidir realizar la aportación de una vivienda a una sociedad, su coste puede ser muy importante, sobre todo si se ha sido titular de la vivienda durante un largo periodo de tiempo. Así pues,  no tenerlo en cuenta  puede ser una ingrata sorpresa , sobre todo teniendo en cuenta los costes de notaría, y de inscripción en el registro mercantil y de la propiedad que supone esta operación, más plusvalía a efectos de IRPF o Impuesto de Sociedades.

Gestión de patrimonio: El riesgo de la confianza ciega en el abogado

abogadoEs famoso dicho en España que no te puedes fiar ni de tu propia sombra, ¿Pero ni siquiera del  abogado en el cual  se confía la gestión de nuestro dinero?.

El caso que afecta a los protagonistas de Cuéntame es un último ejemplo donde la supuesta confianza absoluta en una firma de abogados para la gestión de su patrimonio les ha salido caro.

 

Muchos clientes depositan una confianza ciega en sus abogados por diversos motivos como es la amistad con el gestor o la supuesta gran experiencia de los miembros de una firma, pero esa confianza ciega puede llegar a ser un gran error. Es cierto que uno de los aspectos esenciales a la hora de contratar un abogado como gestor de patrimonio es poder despreocuparse de temas mercantiles y fiscales complejos, pero es necesario exigir total transparencia e información a la firma elegida para llevar a cabo dichas gestiones, sobre todo cuando nos prometen suculentas ventajas fiscales y legales gracias a su gestión.

El código deontológico de la Abogacía establece en su artículo cuarto que la relación entre el cliente y el abogado se fundamenta en la confianza, pero dicha confianza no es suficiente como están demostrando los numerosos casos de distintas personalidades y famosos que disponen, o dispusieron, de sociedades offshore en paraísos fiscales, y que supuestamente desconocían totalmente. Confiaban en sus abogados encargados de la gestión de su patrimonio de forma plena, pero alegan desconocer totalmente las actividades que llevaban a cabo sus gestores, es decir, confiaban en ellos incluso cuando no se les ofrecía información concreta de sus actuaciones durante años (o bien las firmas mentían a sus clientes sobre las actividades que llevaban a cabo, aspecto que desconozco y que sería deleznable por su parte).

Como abogados, la comunicación con el cliente es un aspecto vital. Incluso en las situaciones donde existe una total confianza con el interesado, es necesario mantenerles informados  de las acciones que se están llevando a cabo en lo referido en este caso a la gestión de su patrimonio, y alertar de forma clara de las  posibles consecuencias (tanto jurídicas como éticas) de dichas acciones. Es necesario que el cliente conozca las vías a través de las cuales se puede conseguir ahorro fiscal de forma lícita, pero también las consecuencias de intentar maximizar dicho ahorro o ventajas tomando ciertas estrategias, como es la constitución de sociedades en otros países. Las acciones para conseguir dicha maximización puede ser legales, pero puede surgir aspectos éticos, sobre todo en el caso de personajes públicos, que deben ser conocidos por ellos. Por supuesto, aquí no entro en el caso de firmas que rompan la legalidad para obtener dichas ventajas fiscales, pues aquí sin duda se está abusando de la confianza del cliente, y puede dar lugar a una responsabilidad civil de la firma y a posibles consecuencias penales que deberán esclarecerse en cada caso concreto.

La redacción de un breve informe de forma periódica que recoja de una forma concisa, y sin abusar de términos técnicos, de las acciones concretas que se llevaron, y se llevarán, a cabo con su patrimonio sería ideal para evitar dichos problemas. El abogado debe tratar de crear caminos dentro del bosque legislativo existentes que den las mayores ventajas a sus clientes, debiendo el cliente estar plenamente informado de que intentar maximizar aún más el ahorro fiscal u obtener otro tipo de ventajas puede tener sus riesgos. El abogado no debe aprovecharse de la existencia de información asimétrica entre las partes, ni dar por sentado que como el cliente es lego en derecho no es necesario reportar todas las acciones que se lleven a cabo. Está claro que un informe con una parrafada de artículos y sentencias, o de legislación específica, es inútil, pero indicarle que se va a abrir una sociedad en el extranjero con un fin lícito para obtener ventajas legales inexistentes en España tiene implicaciones éticas que el propio interesado puede juzgar si desea afrontarlas o no.

De esta forma, se evitarían problemas jurídicos, y de carácter mediático, a los clientes, como han ocurrido últimamente, y a la propia firma, en el caso de que el cliente trate de evitar su responsabilidad eximiendo falta de información por parte de la firma en la que supuestamente confiaban totalmente.

Reflexión: Mi móvil y yo. #vida2.0

Desde hace tiempo he escuchado muchas críticas sobre la gente que se pasa todo el día pegado a sus teléfonos móviles cuales zombies vivientes (yo el primero que conste).  He visto fotos críticas (en las mismas redes sociales que consultamos con nuestro móvil)  donde se muestran decenas de personas que esperan el transporte público enganchadas a sus móviles como si fuera una aberración estar continuamente conectado a internet y consultando nuestro teléfono. Es como un hecho antisocial. Ir empanado con tu móvil por la calle parece indicar que eres un ser asocial para algunos (cuando en mi opinión es todo lo contrario).

Obviamente, ir como un zombie por la calle con el  móvil conlleva peligros (como por ejemplo que te des de frente con una farola, que te atropelle un coche, que te caigas por una alcantarilla… en fin, todos ellos grande peligros). Son riesgos sin duda a evitar. Pero el hecho de tener una vida social online con tu móvil de forma permanente no implica que estés dando de lado tu vida social como ser humano (llamémosle socialización 1.0). Es más, al contrario, gracias al móvil somos aun más sociales. Que sí, que si no estuviéramos enganchados al móvil a lo mejor en el autobús charlaríamos con el viajero que va a nuestro lado, que podría ser la persona de nuestra vida y la estamos ignorando, pero sabemos que eso ocurra es muy baja.

Gracias a nuestro teléfono móvil somos sociales todo el tiempo. Mantenemos conversaciones de forma continua con nuestros amigos y familiares gracias a aplicaciones como Whatsapp. Entramos en discusiones sobre temas muy distintos y conocemos gente de todas las partes del mundo gracias a Twitter. Cotilleamos la vida de nuestros amigos, vemos sus fotos y nos actualizamos de sus últimas novedades en su vida gracias a Facebook o Instagram. Sin mencionar que gracias a dichas aplicaciones nos informamos mucho más que leyendo cualquier periódico de papel. En un solo viaje de autobús tengo la oportunidad de obtener toda la información del mundo y de haber socializado con más personas que si me hubiera puesto (o al menos intentado) charlar con cada una de las personas que viajan en el mismo autobús que yo cada mañana.

Los smartphones han supuesto un gran empujón en nuestra sociabilidad. Ahora somos capaces de mantener una plena vida social superando impedimentos tales como la distancia o la falta de tiempo. Ya no hay barreras para ser social.  ¿Vivimos pegados al teléfono?. Pues sí, puede ser, pero cómo no estar atento al teléfono si seguramente estoy teniendo una conversación más interesante chateando que la que podría tener con cualquier persona de mi entorno en un determinado momento.

Aquí surge el punto de si dicha sociabilidad online (que a mí me parece perfecta) está sustituyendo a la amistad de toda la vida, digamos a la amistad 1.0. Pues sinceramente, no creo. Antes estábamos 30 minutos hablando por teléfono con un amigo, ahora lo hemos sustituido por un chat continuo por Whatsapp. El Whatsapp no ha sustituido el hecho de que sigas quedando físicamente con una persona o no. ¡Se sigue saliendo de fiesta como antes!.  Mantenemos nuestra amistad tradicional y la potenciamos gracias a estar conectados de forma permanente. Ahora mantenemos la amistad con otras personas de forma online, independientemente de la distancia que pueda haber entre los interlocutores.

Así pues, no entiendo la indignación de mucha gente  al hecho de vivir permanentemente conectado con nuestros móviles, sobre todo cuando gastamos gran parte de nuestro tiempo charlando, comentando, informándonos, cotilleando, y bueno sí, jugando también, ¿por qué no?.

Así pues, ¡Viva nuestra vida 2.0!

Videotutoriales: ¿Por qué no utilizarlos como una herramienta de comunicación?

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Eliminar un troyano, aprender a utilizar Photoshop, cambiar un equipo de sonido a un coche, clases de baile,  hacer nuevos ejercicios para estar en forma, aprender a tocar un piano de forma básica, crear un blog en WordPress…. Son solo algunas de las cosas que he aprendido viendo videos de Youtube. En cuanto me surge una duda o quiero aprender a hacer algo nuevo, voy de cabeza a Youtube o busco videotutoriales en nuestro querido Google. Es la herramienta ideal para actividades prácticas donde se puede aprender por imitación superando los tediosos manuales escritos. Se acabaron los manuales, los videos explicativos son el futuro.

Es asombroso la cantidad de contenido al que podemos acceder con un clic de ratón, pero lo que me parece más relevante de destacar es la facilidad que permite Youtube para que cualquier persona  que no haya terminado ninguna formación oficial pueda enseñar a los demás sobre un tema concreto. Cualquiera puede ser profesor, y serán los usuarios lo que valorarán tu capacidad para enseñar a través de su puntuación, así como por sus comentarios. Un teléfono móvil con una buena cámara y una destreza particular es todo lo que necesitamos. Muy sencillo.

Desde un punto de vista de Social Media, los video tutoriales, y si es tan sencillo.. ¿Por qué no decides crear pequeños tutoriales para dar a conocer tu negocio? Enseña a tus potenciales clientes como realizar pequeñas reparaciones por ellos mismos o crea videoguías para enseñarles a hacer actividades. Demuéstrales que te preocupas por su bienestar, a la vez que muestras tu profesionalidad y experiencia en el desarrollo de tu trabajo. Pongamos por ejemplo el caso de un pequeño establecimiento mecánico. La creación de un tutorial explicando cómo realizar un cambio de una bombilla de un faro de un determinado modelo de coche es una gran oportunidad para indicar tu profesionalidad, tu forma de trabajar,  así como  mostrar tu establecimiento será sin duda  tenido en cuenta por potenciales clientes que tengan que llevar a cabo reparaciones más complejas. Una imagen positiva es muy fácil de conseguir. una cámara, y un canal de Youtube (así como el apoyo de otras cuentas en otras redes sociales) es todo lo que necesitas para obtener los resultados esperados.

 

Así pues, manos a la  obra, potencia la imagen de tu negocio en la redes sociales demostrando que eres todo un experto. A continuación podéis encontrar un link en español donde se mencionan una serie de herramientas fáciles de usar que te permitirán realizar videotutoriales de una forma sencilla:

 

http://www.inboundcycle.com/blog-de-inbound-marketing/bid/191331/Las-seis-mejores-herramientas-para-crear-videotutoriales

 

¡Espero que dichas herramientas te sean de gran utilidad!

El abuso de anglicismos

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Recién llegado de Chicago, recibí una llamada en mi nuevo teléfono español. Dando por hecho que se trataba de una llamada errónea contesté el teléfono, y para mi sorpresa, ¡Era una pequeña entrevista de trabajo!.

Sinceramente, me sorprendió de forma muy positiva, no lo esperaba, y menos tras haberme mentalizado que buscar trabajo en España iba a ser duro tendente a  imposible.. La entrevista comenzó de forma positiva, yo me mentalicé rápido para hacerla, sin nervios, con total naturalidad. y He aquí el punto que me ha llevado a escribir el presente blog. El chico (muy majo por cierto) me comenzó a preguntar sobre términos específicos en inglés referidos al ámbito del marketing. Le pedí por favor que los repitiera dos veces. Nada, no le entendí, y con total franqueza le dije lo siento, pero no te entiendo. Si algo aprendí trabajando en otros países es que más vale preguntar varias veces a responder algo que no tiene nada que ver o meter la pata. Finalmente conseguí entender los términos por los que me preguntaba, y le indiqué, de nuevo con total franqueza, mis conocimientos sobre ellos.

 

Lo primero que pensé al terminar dicha entrevista es algo que subyace obvio en este punto, ¿Por qué empeñarse en utilizar anglicismos técnicos cuando disponemos de una traducción. Que conste que yo soy el primero en hacerlo. Si, me critico a mi mismo por utilizar términos como personal branding cuando perfectamente podría decir marca personal.Es un aspecto que intentaré evitar, y si lo vuelvo a hacer, por favor, echármelo en cara.

Por supuesto que el inglés es el idioma esencial de los negocios, el que muchos usamos o hemos utilizado todos los días (yo espero volver a utilizarlo a diario pronto), me gusta hablar en inglés y sentir que el idioma no es una barrera en mis relaciones personales, pero, de verdad, no hay nada peor que utilizar anglicismos cuando tenemos términos equivalentes en español, y encima con una pronunciación que deja mucho que desear, y que lo único que hace es dificultar la comunicación.

Pst. En España hemos pasado de traducir todo al español, hasta los títulos de las canciones (como bien puede verse en la foto de este artículo) a intentar demostrar que hemos superado la barrera del inglés nivel medio utilizando continuamente anglicismos que no son necesarios. En España, cada vez más gente habla correctamente inglés, lo cual es un hecho muy positivo, pero no hace falta que intentemos demostrarlo abusando de anglicismos….

Comenzando un nuevo proyecto

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Finalmente, tras varias semanas de meditación, me he decidido a comenzar mi primer blog personal. Con el presente blog, quiero tratar asuntos y experiencias personales así como tratar distintos temas que me susciten curiosidad o donde simplemente quiera plasmar un comentario. Es la hora de dar rienda suelta a mis pensamientos, aunque sé que va a ser tarea dura plasmar todo ellos por escrito. Sin duda, vuestro feedback y opiniones serán una gran ayuda.

 

¡Bienvenido a este nuevo blog que emerge en el firmamento de internet!