Gestión de patrimonio: El riesgo de la confianza ciega en el abogado

abogadoEs famoso dicho en España que no te puedes fiar ni de tu propia sombra, ¿Pero ni siquiera del  abogado en el cual  se confía la gestión de nuestro dinero?.

El caso que afecta a los protagonistas de Cuéntame es un último ejemplo donde la supuesta confianza absoluta en una firma de abogados para la gestión de su patrimonio les ha salido caro.

 

Muchos clientes depositan una confianza ciega en sus abogados por diversos motivos como es la amistad con el gestor o la supuesta gran experiencia de los miembros de una firma, pero esa confianza ciega puede llegar a ser un gran error. Es cierto que uno de los aspectos esenciales a la hora de contratar un abogado como gestor de patrimonio es poder despreocuparse de temas mercantiles y fiscales complejos, pero es necesario exigir total transparencia e información a la firma elegida para llevar a cabo dichas gestiones, sobre todo cuando nos prometen suculentas ventajas fiscales y legales gracias a su gestión.

El código deontológico de la Abogacía establece en su artículo cuarto que la relación entre el cliente y el abogado se fundamenta en la confianza, pero dicha confianza no es suficiente como están demostrando los numerosos casos de distintas personalidades y famosos que disponen, o dispusieron, de sociedades offshore en paraísos fiscales, y que supuestamente desconocían totalmente. Confiaban en sus abogados encargados de la gestión de su patrimonio de forma plena, pero alegan desconocer totalmente las actividades que llevaban a cabo sus gestores, es decir, confiaban en ellos incluso cuando no se les ofrecía información concreta de sus actuaciones durante años (o bien las firmas mentían a sus clientes sobre las actividades que llevaban a cabo, aspecto que desconozco y que sería deleznable por su parte).

Como abogados, la comunicación con el cliente es un aspecto vital. Incluso en las situaciones donde existe una total confianza con el interesado, es necesario mantenerles informados  de las acciones que se están llevando a cabo en lo referido en este caso a la gestión de su patrimonio, y alertar de forma clara de las  posibles consecuencias (tanto jurídicas como éticas) de dichas acciones. Es necesario que el cliente conozca las vías a través de las cuales se puede conseguir ahorro fiscal de forma lícita, pero también las consecuencias de intentar maximizar dicho ahorro o ventajas tomando ciertas estrategias, como es la constitución de sociedades en otros países. Las acciones para conseguir dicha maximización puede ser legales, pero puede surgir aspectos éticos, sobre todo en el caso de personajes públicos, que deben ser conocidos por ellos. Por supuesto, aquí no entro en el caso de firmas que rompan la legalidad para obtener dichas ventajas fiscales, pues aquí sin duda se está abusando de la confianza del cliente, y puede dar lugar a una responsabilidad civil de la firma y a posibles consecuencias penales que deberán esclarecerse en cada caso concreto.

La redacción de un breve informe de forma periódica que recoja de una forma concisa, y sin abusar de términos técnicos, de las acciones concretas que se llevaron, y se llevarán, a cabo con su patrimonio sería ideal para evitar dichos problemas. El abogado debe tratar de crear caminos dentro del bosque legislativo existentes que den las mayores ventajas a sus clientes, debiendo el cliente estar plenamente informado de que intentar maximizar aún más el ahorro fiscal u obtener otro tipo de ventajas puede tener sus riesgos. El abogado no debe aprovecharse de la existencia de información asimétrica entre las partes, ni dar por sentado que como el cliente es lego en derecho no es necesario reportar todas las acciones que se lleven a cabo. Está claro que un informe con una parrafada de artículos y sentencias, o de legislación específica, es inútil, pero indicarle que se va a abrir una sociedad en el extranjero con un fin lícito para obtener ventajas legales inexistentes en España tiene implicaciones éticas que el propio interesado puede juzgar si desea afrontarlas o no.

De esta forma, se evitarían problemas jurídicos, y de carácter mediático, a los clientes, como han ocurrido últimamente, y a la propia firma, en el caso de que el cliente trate de evitar su responsabilidad eximiendo falta de información por parte de la firma en la que supuestamente confiaban totalmente.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s